Introducción

Nadie puede predecir el futuro de Internet, pero es demasiado importante para ignorarlo. La mayoría cree que Internet seguirá dando forma a nuestras sociedades, culturas y economías, y que definirá el mundo para las generaciones venideras. Pero nadie sabe a ciencia cierta lo que le espera a Internet. Las decisiones que tomemos hoy afectarán a la Internet que estamos creando para el mañana.

Desde sus comienzos, Internet evolucionó a partir de un conjunto de principios fundamentales basados en la apertura, la inclusión, la colaboración y la transparencia. Si bien su premisa original era el intercambio voluntario de datos a través de una red de redes, su impacto social, tecnológico, económico y político ha sido profundo.

La Internet del futuro promete desarrollo social, prosperidad económica y nuevas tecnologías que podrán amplificar lo mejor de la humanidad. Pero también trae incógnitas y grandes desafíos.

Es difícil predecir, especialmente el futuro. - Niels Bohr

En 2016, la Internet Society lanzó una iniciativa para identificar las incertidumbres y factores que conformarán el futuro de Internet. Independiente de otras iniciativas de investigación de la industria de Internet, este ha sido un esfuerzo comunitario para aprovechar los diversos conocimientos y experiencias de todas las partes interesadas que conforman nuestra comunidad global. Luego de una serie de entrevistas, encuestas y consultas con actores clave durante un período de dieciocho meses, ha surgido una imagen del futuro. Esta imagen sugiere que, aunque la tecnología impregnará virtualmente todos los aspectos de la sociedad en formas que todavía no terminamos de imaginar, dentro de cinco o siete años los valores fundamentales de Internet seguirán siendo tan importantes como lo fueron hace veinticinco.

Nuestro objetivo para este informe era explorar las expectativas y los temores para el futuro de Internet guiados por una pregunta central: ¿cómo podemos asegurar el desarrollo continuado de una Internet al servicio de todas las personas? Lo que se puso de manifiesto a lo largo de este trabajo es que, si bien la comunidad de la Internet Society está arraigada en un profundo compromiso con las principales propiedades técnicas de Internet, existe una clara necesidad de centrarse tanto en el desarrollo técnico de Internet como en las oportunidades de empoderamiento humano que habilita.

Las observaciones que recogimos son fascinantes y reflejan la gran diversidad de nuestra comunidad global y de Internet. Muchos jóvenes describieron a Internet como “vida”. En las economías emergentes, escuchamos un gran optimismo con respecto a las perspectivas que les ofrecerá Internet. Otros expresaron desilusión y cuestionaron cómo las amenazas cibernéticas, la Internet de los Objetos y las intervenciones de los gobiernos podrían transformar a Internet y a la sociedad.

Aunque sobre algunos temas los puntos de vista no fueron homogéneos, encontramos muchos temas comunes. Seis fuerzas dominantes surgieron como los principales motores de cambio y motivo de preocupación entre nuestra comunidad global. Mirando el efecto de estos factores sobre las personas, exploramos cada uno de ellos a través de la lente de tres importantes áreas de impacto: la brecha digital; libertades y derechos personales; y medios, cultura y sociedad.

Es imposible captar la totalidad de estos procesos dinámicos en un informe, pero al describir las interrelaciones entre estos diferentes motores y su relación con las tres áreas de impacto pretendemos ofrecer al lector información valiosa sobre el alcance del desafío que nos espera.

Mientras imaginamos lo que puede traer el futuro, este informe ofrece una colección de reveladoras viñetas que responden a la pregunta “¿Qué pasaría si…?” o "¿Y si...? Estas historias de ficción permiten entrever cómo podría evolucionar Internet. Por último, como resultado de esta exhaustiva investigación, el Informe Global de Internet ofrece un conjunto de recomendaciones prácticas para alentar a nuestra comunidad, partes interesadas, activistas e influenciadores hacia acciones positivas.

No podemos dar por sentada a Internet. El camino hacia nuestro futuro digital está en nuestras manos. Podemos comenzar hoy, implementando acciones que preserven los valores que subyacen a Internet y la mantengan abierta, globalmente conectada y segura.

Esperamos que este vistazo al futuro inspire a los lectores a comprometerse y a sumarse a nuestro trabajo para asegurar una Internet futura que llegue a todos, en todas partes, y que amplíe las oportunidades para todos.