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Los Derechos & Las Libertades Personales

Las libertades personales y los derechos en línea enfrentan un futuro incierto. La disminución de la confianza, las leyes extremas de ciberseguridad y la ola de transformación tecnológica plantean graves amenazas a los derechos fundamentales como la libertad de expresión y la privacidad..

Nos preocupa que, a medida que continúe creciendo el alcance y la gravedad de las amenazas cibernéticas y que las plataformas globales de Internet se usen para diseminar deliberadamente información falsa, los usuarios perderán su confianza en Internet.
Si los avances tecnológicos se alinean con los intereses humanos, estos cambiarán las vidas de las personas alrededor del mundo ya que los servicios críticos se prestarán de forma más eficiente y se transformará la educación, la salud y muchos otros aspectos de la economía y la sociedad.
Despliegues avanzados de inteligencia artificial y la IoT permitirán generar y recopilar enormes cantidades de información sobre las personas, y esta información podrá analizarse de formas profundamente personales. Esto aumentará la posibilidad del surgimiento de una “sociedad de vigilancia”.
Todos los gobiernos están bajo creciente presión política, económica y social para responder a las amenazas cibernéticas, el terrorismo y los comportamientos violentos en línea. Medidas diseñadas para asegurar el ciberespacio podrían debilitar cada vez más los derechos y las libertades personales.

Resumen

Para muchos, el crecimiento y la ubicuidad de Internet son una señal de progreso e innovación. Muchas personas consideran que Internet es una herramienta clave para los derechos humanos tales como la libertad de expresión, la libre asociación y el empoderamiento social. Internet permite que las personas creen y se unan a nuevas comunidades y elimina las barreras geográficas. Los usuarios más jóvenes y aquellos en países en desarrollo son particularmente optimistas sobre el futuro de Internet y la posibilidad de utilizar la tecnología para mejorar sus vidas y construir sus futuros. Sin embargo, muchos miembros de nuestra comunidad están preocupados por futuros desafíos que enfrentará Internet en materia de derechos básicos como la privacidad y la libre expresión.

El futuro de Internet está inextricablemente ligado a la capacidad de las personas de confiar en ella como un medio para mejorar la sociedad, empoderar a las personas y permitir el disfrute de los derechos y las libertades personales.

Los análisis de datos y la inteligencia artificial que habilita Internet plantearán importantes interrogantes sobre el futuro de la autonomía personal y la toma de decisiones, y puede que la falta de transparencia socave la confianza de los usuarios. A medida que continúe creciendo el alcance y la gravedad de las amenazas cibernéticas, los gobiernos implementarán medidas más estrictas —generalmente en nombre de la seguridad nacional— que afectarán la libertad personal y los derechos humanos. Ya se observa una disminución de la libertad en Internet en todo el mundo y tememos que, sin un cambio de rumbo, los derechos y libertades personales en línea podrían estar llegando a un punto de declive irreversible.

¿Y si... la pérdida de confianza en Internet se transforma en un movimiento global?

El fenómeno “opt-out” se generaliza

Mi encuentro con Anne se produce en un banco de un parque en una ciudad acaudalada ubicada en la región central de Estados Unidos. El calor es agobiante, pero ella lleva traje y medias de nylon. Como estamos en público, también lleva su anonimizador, un par de gafas que proyectan un conjunto de rasgos al azar en su rostro. Los sistemas de reconocimiento facial desplegados en todos los espacios públicos y privados no pueden leer el rostro de Anne, por lo que no ella recibe anuncios basados ​​en la ubicación de su dispositivo. Tampoco la “ciudad inteligente” puede seguir sus movimientos ni emitir una alerta si hace algo inesperado.

La pérdida de confianza en Internet

En última instancia, el poder de Internet depende de la voluntad de los usuarios de confiar en ella. Entre otras cosas, los usuarios deben confiar en que sus datos estarán seguros, que se respetarán sus interacciones y que, por lo tanto, se cumplirán sus expectativas de privacidad. Desafortunadamente, las tendencias actuales nos dicen que hay cada vez menos confianza en Internet y esto se debe, en gran parte, al aumento de la cantidad y los tipos de ciberataques y preocupaciones sobre la información y las noticias falsas.

El estudio 2017 CIGI/IPSOS reveló que “En 2017, la mayoría de los ciudadanos a nivel mundial está más preocupada por su privacidad en línea que el año pasado”.1 https://www.cigionline.org/internet-survey Las personas en las economías desarrolladas dijeron estar perdiendo la confianza en Internet dado que estaban preocupados por “los comportamientos de los gobiernos y el control por parte de las élites corporativas”. De manera similar, los resultados de una encuesta reciente realizada por la Internet Society en Asia Pacífico indicaron que la ciberseguridad, la protección de los datos y la privacidad están entre las cinco principales preocupaciones de la región.2 https://www.internetsociety.org/news/cyber-security-tops-list-concerns-internet-users-asia-pacific Además, existen consecuencias más amplias para el desarrollo y un miembro de nuestra comunidad incluso sugirió que “el acceso no se logrará de la manera esperada si no se aborda el tema de la confianza”. Dicho esto, el uso de Internet en general continúa aumentando, las redes sociales siguen siendo populares y la economía no muestra signos de enlentecimiento.

Los usuarios de Internet temen no contar con apoyo a la hora de gestionar su seguridad en línea. A su vez, el desfile interminable de titulares sobre filtración de información por parte de la industria y los gobiernos es una prueba del desafío. Las noticias sobre ataques cibernéticos, robos de identidad y piratería de sistemas corporativos y gubernamentales hacen que los usuarios se sientan cada vez más impotentes para protegerse a sí mismos o a sus datos. Cuando se produce una filtración de datos, el usuario es generalmente quien más sufre, aunque es poco lo que puede hacer.

A medida que se recoja una cantidad creciente de datos sobre diferentes aspectos de nuestras vidas, tendremos todavía más que perder en futuras filtraciones de datos. Si la carga del riesgo no se comparte de forma más generalizada —a través de una responsabilidad legal más clara y mayores inversiones en seguridad— se acelerará la pérdida de confianza en general.

La falta de normas de seguridad y privacidad claras para la Internet de las Cosas plantea la posibilidad de un “desastre medioambiental digital”3 https://otalliance.org/system/files/files/initiative/documents/iot_sharedrolesv1.pdf — un escenario en que el abuso de los objetos conectados por parte de delincuentes, terroristas o incluso gobiernos se intensifique hasta el punto en que el ambiente de la IoT se convierta en un espacio contaminado a los ojos de los consumidores. Un estudio realizado en 2016 por Accenture en veintiocho países concluyó que “la industria de la tecnología de consumo no tiene los fundamentos básicos necesarios —ni cuenta con la confianza de los consumidores— para dirigirse hacia áreas más personalizadas y sensibles mientras busca la próxima ola de innovación”4 https://www.accenture.com/_acnmedia/PDF-3/Accenture-Igniting-Growth-in-Consumer-Technology.pdf#zoom=50 . Este mismo estudio señaló que la falta de confianza ya está afectando el mercado de la IoT, dado que los consumidores siguen siendo cautelosos y dudan si sus dispositivos y datos estarán seguros.

Algunos, incluido el experto en seguridad de Internet Bruce Schneier, han llegado incluso a sugerir que, en ausencia de decisiones morales, éticas y políticas claras, las personas podrían huir de la conectividad a medida que reconsideren cuánto deberían conectarse realmente5 http://www.elon.edu/e-web/imagining/surveys/2016_survey/internet_of_things_infrastructure.xhtml .

Las acciones gubernamentales también socavan la confianza en Internet de los usuarios alrededor del mundo. Las revelaciones sobre vigilancia y los detalles que se divulgan sobre los ciberataques hacen que los usuarios se pregunten si, en el marco de un conflicto que apenas conocen y sobre el cual tienen poco control, habrá daños colaterales. Muchos políticos están enmarcando la seguridad de formas que sugieren que es necesario un equilibrio entre los derechos y libertades por un lado y la seguridad por el otro. Esto llevó a un miembro de nuestra comunidad a sugerir que “Internet no está conduciendo a una sociedad basada en los derechos sino a una sociedad de vigilancia”.

No existe una respuesta única al problema de la confianza, aunque muchas de las actividades actuales ayudarán a mejorar el futuro entorno de la seguridad de Internet para los usuarios finales. Las partes interesadas están dedicando cada vez más recursos a la seguridad: se estima que el gasto mundial en ciberseguridad podría superar el billón de dólares entre los años 2017 y 2021. Cada vez existen más aplicaciones de mensajería que utilizan cifrado de extremo a extremo. El mayor despliegue de https:// ha aumentado el volumen de tráfico web cifrado. Se están desarrollando marcos de seguridad para la IoT. Las empresas de Internet también están tomando medidas para abordar las preocupaciones sobre noticias falsas y contenido violento. Por último, los esfuerzos globales y regionales6 For example: 2016 OECD Security Guidelines; 2017 African Union / Internet Society Internet Infrastructure Security Guidelines for Africa; Global Commission on Internet Governance; Global Commission on Cyber Stability. para promover la colaboración en materia de políticas entre las partes interesadas, incluidos los gobiernos, están comenzando a mostrar resultados.

Los encuestados creen que hoy en día el público en general exhibe un grado de confianza en Internet y predicen que este grado de confianza aumentará en el futuro. También exhiben un bajo nivel de preocupación para la mayoría de los usos.
Perteneciente a
A falta de progreso, Internet corre el riesgo de perder a la gente ‘sencilla’ y ‘honesta’ a manos de trolls, spammers y malware. El comercio en línea podría colapsar debido a la falta de recursos legales eficaces y confiables. Tecnólogo, Europa
Una falta de confianza en Internet podría llevar a una regresión. Tecnólogo, África
Creo que la confianza tiene un impacto muy importante en la futura adopción y desarrollo de Internet. Considerando que hay cada vez más datos en la vuelta, la protección de los datos y la seguridad de la información personal son otras incertidumbres que me vienen a la mente. Sector Privado, Asia Pacífica
Las preocupaciones relacionadas con la seguridad podrían comenzar a impedir que los usuarios se conecten a Internet y, una vez en línea, la falta de seguridad podría afectar su uso, particularmente para cuestiones políticas y personales delicadas. Sociedad Civil, Europa
No quiero parecer pesimista, pero todas estos apagones, filtrados de datos y vigilancia a gran escala hacen que los usuarios —tanto actuales como potenciales— sientan que Internet se ha convertido en una plataforma masiva para replicar en el mundo en línea la opresión que perciben en el mundo real. Tecnólogo, Caribe
¿Se está trabajando lo suficiente para mejorar la web y hacerla más distribuida y más segura? ¿Estamos analizando nuevas tecnologías? Por ejemplo, los bits que descargamos cada segundo podrían provenir de diferentes fuentes para hacer más difícil que alguien sepa lo que hacemos en línea. Imagino que esto podría suceder en el futuro cercano y que tendría un gran impacto, dado que permitiría que los usuarios se sintieran más cómodos y confiados al usar Internet. Tecnólogo, Oriente Medio

La inteligencia artificial y la IoT empoderarán y debilitarán simultáneamente a los usuarios

Las tecnologías emergentes, entre ellas la IoT y la inteligencia artificial, tienen el potencial de aumentar la eficiencia de los servicios críticos y de impulsar avances en educación, salud, agricultura y muchos otros aspectos de la economía y la sociedad.

Compartir más equivale a tener menos privacidad; la gente continúa cambiando comodidad por seguridad. Tecnólogo, América del Norte
Hoy en día, la recolección de datos representa un gran problema de privacidad, especialmente cuando las personas son observadas por los dispositivos conectados. Gobierno, África
En el caso de Big Data y la IoT, ¿quién es responsable?  No sabemos a quién culpar en caso de abuso de un producto o servicio: ¿al diseñador, al fabricante o al dueño? Una pregunta clave es cómo incluir los derechos humanos en estos objetos que utilizan inteligencia artificial y la IoT. Sector privado, Medio Oriente
La gente está preocupada. No sabe hasta qué punto los algoritmos afectan los derechos y datos personales. Sociedad civil, Oriente Medio
“The rise of data-driven services leads some to worry of a Minority Report-style future in which our course in life is mapped out for us, eroding our ability to make free choices. Then there’s the worry that the data savvy might become a web-empowered elite, keen to keep those who are not digitally enabled firmly on the lower rungs of society.” Private Sector, Europe

Al estar mejor informados, los ciudadanos podrán tomar mejores decisiones y responsabilizar a los gobiernos y las empresas.

Como sugirió un experto técnico en Europa, “la inteligencia artificial tiene la oportunidad de aumentar la transparencia al facilitar la respuesta a la pregunta ¿dónde se almacena la información? Por lo tanto, en el futuro podremos utilizar nuestro teléfono, iPad, pulsera, computadora o cualquier tipo de dispositivo que tengamos, y preguntar dónde almacena nuestros datos y pedirle cuentas a una empresa determinada”. Las personas podrían desarrollar sus propios algoritmos con el fin de rastrear cómo las están siguiendo. Este escenario, uno en que los resultados de los enormes avances de la inteligencia artificial tienen un impacto positivo en la vida de las personas, solo será posible si las personas siguen controlando la tecnología y guiando su desarrollo y despliegue de maneras que sean coherentes con los valores humanos.

 

Existe otro futuro posible en el que la inteligencia artificial y otras tecnologías similares se diseñen y desplieguen con tanta rapidez y con un impacto social tan profundo que los marcos éticos y morales no puedan seguirles el ritmo. En este escenario, los avances en la inteligencia artificial y la IoT podrían amenazar a los derechos humanos y las libertades personales y tener enormes implicancias para la transparencia de la toma de decisiones y las expectativas de privacidad. Los algoritmos utilizan enormes cantidades de información y la mayor parte se recopila de formas que no son transparentes para los individuos. ¿Cómo podremos asegurar la responsabilidad cuando los algoritmos toman decisiones que afectan la vida de las personas pero son difíciles de entender o de apelar?

Algunos usuarios ya están preocupados porque se está recogiendo una gran cantidad de sus datos personales y sienten impotencia por no poder proteger su privacidad personal. Además, los sistemas “perfilan” estos datos para sacar conclusiones sobre las creencias, preferencias o hábitos de las personas en formas que son extremadamente personales.

Respondents from Africa and Asia predict that developing regions will improve their uptake of new technologies.

A medida que avance la inteligencia artificial, la recolección de datos personales irá más allá de las cuestiones de privacidad y se transformará en una potencial amenaza para la autonomía personal. En un mundo en el que la recolección de datos personales comienza incluso antes del nacimiento y donde dichos datos se utilizan para tomar decisiones que afectan profundamente la vida de las personas, hay quienes están preocupados por la posible pérdida de la capacidad de cuestionar decisiones y determinar sus propios futuros.

Actualmente las comunidades de la investigación, la industria y las políticas están trabajando para asegurar que los avances tecnológicos y de negocios sean impulsados por valores humanos. Si este trabajo puede seguir el ritmo del despliegue tecnológico y si cuenta con el compromiso continuo de todas las partes interesadas, la futura Internet mantendrá nuestras libertades y derechos. Caso contrario, nuestras libertades y derechos podrían verse empujados más allá del punto sin retorno.

Perteneciente a

Libertades a la luz del creciente papel de los gobiernos en línea

Desde sus inicios como una red para el intercambio de información, Internet empoderó a los usuarios y comunidades y permitió una gobernanza más transparente y responsable, la creación de conciencia sobre las violaciones de los derechos humanos y la recolección de pruebas para su procesamiento.

Sin embargo, a medida que continúe creciendo el alcance y la gravedad de las amenazas cibernéticas, los gobiernos implementarán sistemas más estrictos que afectarán la libertad personal y los derechos humanos —generalmente en nombre de la seguridad nacional—. En algunas partes del mundo, Internet se está utilizando como una herramienta de recolección de datos, vigilancia y control. Esto se refleja en un deterioro general de la libertad en Internet alrededor del mundo y tememos que, sin un cambio de rumbo, los derechos y libertades personales en línea podrían estar llegando a un punto de declive irreversible.

Freedom House, una organización no gubernamental muy activa en el área de las políticas de Internet, ha documentado un deterioro de la libertad en Internet durante los últimos seis años.7 https://freedomhouse.org/report/freedom-net/freedom-net-2016 Muchos de los miembros de la comunidad global de la Internet Society también sienten este deterioro de los derechos y libertades. Para ellos, restricciones como los apagones de Internet amenazan de forma constante sus medios de vida, comunidades y futuras oportunidades.

Las mismas herramientas que facilitan el empoderamiento humano también pueden utilizarse para restringirlo y, a medida que Internet ocupe un papel cada vez más fundamental en todo lo que hacemos, crecerá entre los gobiernos la tentación de utilizarla para limitarnos.

Aunque existe una responsabilidad colectiva para asegurar que Internet no se utilice como herramienta de control, gran parte de la carga recaerá sobre las empresas que operan redes o plataformas y fabrican los dispositivos conectados. La forma en que la industria y particularmente las empresas de Internet reaccionen ante la presión de los gobiernos ayudará a determinar el futuro de Internet como un espacio para la libre expresión o para la censura y la vigilancia.

En nuestra comunidad, las partes interesadas todavía ven a los valores subyacentes de Internet —su apertura y alcance global— como algo fundamental que merece protección. De hecho, está claro que los valores centrales de Internet no están ligados a ninguna ideología geopolítica, ya que se consideran universales.

En nuestra comunidad, las partes interesadas todavía ven a los valores subyacentes de Internet —su apertura y alcance global— como algo fundamental que merece protección. De hecho, está claro que los valores centrales de Internet no están ligados a ninguna ideología geopolítica, ya que se consideran universales.

Al mismo tiempo, estos valores de apertura y alcance global perderán fuerza y no se pueden dar por sentados. Si hemos de mantener estos valores fundamentales frente a los crecientes reclamos de seguridad nacional y orden público, todas las partes interesadas deberemos mantenernos alertas y perseverar. Las tecnologías nuevas y emergentes bien podrían ser parte de la solución: en lugar de utilizarlas para socavar los derechos y libertades, debemos utilizarlas para reforzar la apertura y el alcance global de Internet y contrarrestar la tendencia mundial hacia el debilitamiento de las libertades y los derechos humanos.

Perteneciente a
Los valores liberales se están debilitando en todo el mundo y esto no es una buena señal para Internet. Se viene el invierno. Sociedad civil, América del Norte
Una de las mayores sorpresas es que algunos países democráticos aparentemente están comenzando a renunciar a su liderazgo en la lucha por una Internet abierta que apoye las libertades en línea, a raíz de nuevas amenazas a la seguridad nacional y el aparato de vigilancia. Sociedad Civil, Europa
Se solía pensar que Internet podría llevar la democracia a todos los países que estuvieran conectados, pero aprendimos que esto no es así. El impacto de Internet en la política no es tan fuerte como se creía. Debido a la censura, hay una violación de los derechos humanos.  China y Rusia están protegiendo la estabilidad de sus países. Los países occidentales no lo ven de esta manera. Este será un gran problema en los próximos 5 a 7 años. Gobierno, Asia Pacífico
Internet se usará cada vez más para la educación, para realizar transacciones económicas, para tomar decisiones políticas y para defender nuestros derechos. Los ataques a la privacidad serán más evidentes. Los ciudadanos serán más conscientes de los riesgos y amenazas que existen en Internet. Sociedad civil, América Latina y el Caribe

¿Y si... los algoritmos llegan a dictar no solo los medios que consumimos o los servicios gubernamentales a los accedemos, sino también nuestra capacidad de caminar por la ciudad?

Algoritmos Super-Smart de Bigville convierte a algunos ciudadanos en prisioneros de facto

Se trataba de una nueva era para Bigville, una “ciudad inteligente” a una escala diferente, desde su planificación centralizada hasta un mejor comportamiento de sus habitantes. La primera ciudad verdaderamente inteligente del mundo fue más allá de la gestión del tráfico y aire más limpio: transformó la experiencia de vida de cada ciudadano.

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