¿Y si... no solo los usuarios sino también las empresas llegan a un grado de dependencia tal de las megaplataformas que se vuelven vulnerables?

“Global Marketplace”, la perspectiva desde Eurasia

Empecé mi negocio en el año 2022. Hacía tiempo que anhelaba ser mi propio jefe. Cuando nació mi segundo hijo, ya no era rentable regresar al trabajo. Vi que en el mercado existía un vacío de trajes de baño para mujeres que fueran modestos pero también halagadores y elegantes. Con un préstamo que obtuve de la familia de mi madre, empleé a tres mujeres para trabajar en nuestro garaje y algunas más que trabajaban a destajo desde sus propias casas. Las prendas se vendían a través de una tienda en Global Marketplace (GoMo). En seis meses ya estábamos recibiendo más pedidos de los que podíamos cubrir.

Necesitaba expandirme, de modo que fui al banco con mis libros de cuentas y de pedidos. También nos exigieron las cuentas de mi marido y una garantía sobre nuestra casa. Cada vez pedían más información, más garantías. Al final, de todos modos me negaron el préstamo. Ya me estaba empezando a desesperar, pero un día recibí un correo electrónico de GoMo.

Ellos habían detectado que yo tenía una “importante oportunidad de realización”, por lo que me ofrecían una línea de crédito y capital de trabajo a una tasa muy conveniente. Ellos tienen acceso a mi libro de pedidos y conocen a todos mis proveedores, dado que también trabajan con ellos. Para pagar a mis empleados uso su servicio Budget-Buddy. Incluso hago muchas de mis compras personales a través de GoMo. ¡Ellos conocen mis finanzas y el contenido de mi base de datos profesional mejor que yo! Obviamente acepté su oferta.  Ahora empleo a treinta mujeres. Vendemos nuestros trajes de baño en toda la región y satisfacemos una creciente demanda de trajes de baño modestos que no se consiguen en otros lugares.

Pero...  aunque GoMo me permitió realizar mi sueño, ahora siento que son ellos quienes manejan mi negocio.  Continúan impulsando una expansión más rápida de la que deseo, y misteriosamente favorecen a ciertos minoristas y proveedores por encima de otros. Esto me genera malestar. La próxima vez podrían dejarme de lado a mí. ¿Qué haría entonces? ¿Me escucharían?

Yo tengo el know-how y asumo el riesgo financiero. Pero aunque soy transparente para GoMo, ellos son muy opacos para mí. Tienen todas las cartas en sus manos. Estoy agradecida por todo lo que han hecho, pero otra vez me siento como una empleada. Solo que esta vez no puedo cambiar de plataforma tan fácilmente como podía cambiar de trabajo. Hoy la vida me sonríe, pero ¿quién sabe lo que me espera a la vuelta de la esquina?

Estas preguntas exploran cómo Internet podría evolucionar. Pero el camino que tomamos depende de nosotros.

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