¿Y si ... las redes especializadas y los estándares propietarios se convierten en la nueva norma?

¿Internet está condenada? La respuesta está en los estándares abiertos

Alice Raven no parece una revolucionaria, pero habla como tal. En lo que resultó ser la última reunión del IETF en 2022, esta mujer de voz baja originaria de Singapur presentó algunos gráficos y diagramas de redes, muchas hojas de cálculo y algunas fórmulas algebraicas. El gran atractivo de su charla —que se viralizó de forma instantánea— era su título: ¿Internet está condenada? Su respuesta: “Es probable que lo esté, pero no tiene por qué ser así”.

La investigación de Raven demostró lo que muchos temían: gracias a la existencia de duopolios globales, estructuras de propiedad poco transparentes, modelado del tráfico (traffic shaping) y el bloqueo del 25% del tráfico mundial dentro de las fronteras nacionales, hoy en día la Internet global está tan concentrada que tiene menos de cinco potenciales puntos de falla. Raven recordó los días de gloria del IETF, aquellos tiempos de estándares abiertos, protocolos y libre flujo del tráfico: “Aquella fue una era de optimismo con respecto a la red que claramente hemos olvidado y de la cual tristemente incluso nos hemos burlado”.

Su generación creció en una época de jardines vallados en que la estandarización ya había sido usurpada por las grandes plataformas de Internet. Ya no existe una Internet (con I mayúscula); ahora tenemos internets, dijo, redes cerradas diseñadas para obtener ingresos y ahogar la innovación que no se ajuste al estándar. Raven cerró su presentación con un llamado a la acción: la única manera de recobrar el optimismo y las oportunidades de los primeros días de Internet era tomar medidas; era hora de decir “Basta” y volver a los principios básicos de apertura, alcance global e interoperabilidad.

Ese día, la protesta de Raven llevó a varios cientos de ingenieros a salir de la reunión e ingresar a una nueva era. Los defensores de los estándares abiertos u Open Standers', como ellos mismos se llaman, son un grupo de ingenieros y programadores que hacen campaña por una apertura radical de la red. Organizan actos de construcción y de resistencia: un día construyen una red comunitaria en una megalópolis del sur asiático; el siguiente, logran la apertura de un IXP de marca global que olfatea los paquetes provenientes del hambriento norte de Europa. Los Open Standers no quieren reconstruir la vieja Internet, sino inventar algo aún mejor.

“Podríamos decir que nos han radicalizado”, dice Raven. “Pero el culpable ha sido la realidad. Cuando la realidad está totalmente rota, sabemos que lo único que funciona es una revolución”.

Estas preguntas exploran cómo Internet podría evolucionar. Pero el camino que tomamos depende de nosotros.

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